domingo, 31 de enero de 2010

Enfermo

Manos calientes
del enfermo
en el cuarto cerrado.

Si nos forman los átomos
del roble o el insecto,

¿También somos la luna,
que está fuera?

sábado, 30 de enero de 2010

El sol contra la piedra


El cielo de cobalto,
azul contra la piedra
castigada por los dedos de la nieve.

Mansa y mineral;
hoy caliente,
por capricho del viento
y de las nubes,
aunque se esconda el frío
detrás de la solana.

El brillo de metal
del feldespato,
es extraño a los ojos,
que gastan el invierno
bajo bombillas muertas.

jueves, 28 de enero de 2010

Anémonas

Hay demasiadas cosas:
hojas sueltas,
miradas y palabras,
como largos cabellos,
unidas a la blanca corteza
de mi cuerpo.

Como anémonas
que mueve la corriente,
o esqueleto vacío
de los árboles,
entregado al invierno.

domingo, 24 de enero de 2010

Serpiente convertida en alfiler de corbata

¿Qué tienes para ser,
bola de cristal
que refleja el cielo?

Entras por las grietas
del invierno:
fragmento de un espejo
que rebota palabras,
un broche de papel
en la solapa.

Mientras grande,
la vida,
nos coge por el talle.

jueves, 21 de enero de 2010

Trivial

¿Hubo incendio,
explosión,
o un frío deshacerse
sin ceniza?

Busco en los escombros
un resto de la vida:

sólo el brillo del sol,
estampado en los ojos.

domingo, 17 de enero de 2010

Cuerpo

Inerme
cuerpo abierto
en ofrenda vertida;
dulces óleos que son mar
sin oleaje
y espejismo
de flotar para siempre.

Pero un cuerpo acuoso
se resbala en las sábanas,
aunque éstas ensayen cordilleras.

Recomponer la carne
y devolverla
en relámpago breve.

domingo, 10 de enero de 2010

La Gracia

No estaban de moda
ni ella ni los tilos
y su dulce secreto.

Siempre encontró un lugar
para esconderse,
alejado del sol
y sus rayos benditos.

A su pesar,
algo de belleza manierista
le acercaba hacia Dios,
en una tarde roja
con los labios mordidos.

miércoles, 6 de enero de 2010

Lo nuevo







Es verdad,
luce el sol y eres futuro,
algún día sin mí,
libre lucero,
cantarás canciones
y serán hermosas.


Juego dialéctico

Alguien empujó
la cómoda pesada
del invierno.

La tarde se murió
roja y vacía.
Se escaparon fantasmas
desde el fondo del cesto,
con las uñas certeras
y afiladas.

Bailarín en enero,
con medias de colores
y chaleco dorado,
desde ayer tus polainas
desteñidas al sol
aburren a los niños.

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