domingo, 30 de enero de 2011

El coche viejo

"Es como un coche viejo. Tienes que haberlo conducido muchos años para saber cuándo cambiar de marcha y cuándo embragar. Necesita un tacto especial que sólo coges con el tiempo".

¿Por qué dedicar
a amarnos
tanto tiempo?

Podríamos no amar,
huir,
atrapar a lo nuevo,
renunciar a saber
más allá de los nombres.

¿Qué tesoro
hay detrás,
del camino trillado
de lo viejo?

miércoles, 26 de enero de 2011

Viaje

Viajé a la ilusión
de los cuerpos extraños,
de los cuerpos que amaba
y me enviaban sus signos.
Podría hablar con ellos
como lo hace
la noche:
en silencio
y sólo con las manos,
podría anotar sobre su piel
un número y una dirección,
podría no verlos más,
mañana.

lunes, 24 de enero de 2011

Océano

Nuestra cama
tiene dimensiones
oceánicas:
de un lado la costa
americana,
del otro lado, inmensa,
la de África.
Cada uno se interna
tierra adentro
con sus sueños.

Como ocurre en los milagros,
no se entiende,
que a veces las aguas
se retiren.

jueves, 20 de enero de 2011

Pasos

¿Por qué no nos quedamos
quietos?
Sin esperanzas
ni deseos,
sólo los pasos
que rompen la hojarasca.

martes, 18 de enero de 2011

El parque

¿Por qué querías
ir más lejos
por el camino de acacias
del parque?
Te asomabas al mirador
y presentías
un cuerpo
y unas risas nuevos.

Todos pueden
echar a volar sueños
un domingo de enero,
pero es cruel que mueran
en el aire.

domingo, 16 de enero de 2011

La casa de verano

Te mando este poema
a tu casa de verano,
allí la piel es suave
y las caricias
tapizan las paredes.

El aire es tan caliente
como el cuerpo,
y fluyen los deseos
de forma natural,
como nacen los niños.

Yo nunca he estado allí
y tú tampoco.

viernes, 14 de enero de 2011

Tardes de enero

Hay tardes de enero
raras,
que tienen cuerpo
y te llevan con ellas,
son las mismas
que antes
creía que eran nuestras.

Después vinieron más:
las guardé
en el cajón
de las tardes de enero,
iguales casi siempre
y ya no mías;
las dejaba morir
por la ventana.

miércoles, 12 de enero de 2011

El hombre que está solo

El hombre que está solo
dejó que sus afectos
se soltaran,
tiró de la lazada
y liberó a sus pájaros.

Echó fuera a los cuerpos
que amó una vez
y ahora
le dejaban sin aire.

Al hombre que está solo,
en su casa
le esperan los objetos,
orgullosos
de ser inanimados.

martes, 11 de enero de 2011

Sombras

El brillo de los pechos
tras la seda
no eclipsa las arañas
del salón.
Es el mismo camino
que se aprendió
la piel
hace setenta años.

Del talle recién puesto
a los abrazos,
a la amiga madura
y confidente,
todos
estuvieron aquí.

viernes, 7 de enero de 2011

El río

Soñabas una vez,
que mi casa
estaba lejos
de la tuya,
pero que el mismo río,
fluía por debajo
e inundaba
los cimientos
por la noche.

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