viernes, 30 de julio de 2010

Apatía

No hay motivo
para acaparar el centro
de la escena,
como siempre lo juicioso
es conformarse
con el papel secundario,
que tan bien se adapta
a nuestra piel.
Pero la presión de mil atmósferas
de tantos días, iguales sobre el cuerpo,
amenaza con transformar la carne
en goma espuma.

Esperaba la noche para huir:
el paisaje se abre
a sólo cincuenta kilómetros
de su casa,
y una ráfaga de frescor,
desde la tierra,
le devuelve al encanto de la vida.

miércoles, 28 de julio de 2010

Ayuno

"Los gansos silvestres, que abandonan su hogar eterno para volar por el cielo, sin duda hallan consuelo por lo menos en no quedarse rezagados"
Historia de Genji

En la misma carencia
encontrabas consuelo:
al ver el sol ocultarse
el primer día,
la llama confortable,
te ayudó a soportar
el frío de la noche.

Cada vez necesitabas menos,
y de los surcos vacíos
del recuerdo,
manaba el agua dulce
y te nutría.

martes, 27 de julio de 2010

Recuerdo

Quizás seas
ese amigo melancólico,
compañero de verano
un tiempo breve,
que los dos intentamos alargar,
hasta dejarlo tan fino,
como un hilo de oro,
inapropiado para mantener sujetos,
los brazos, el corazón
y un puñado de cartas.

Hasta hoy el recuerdo
ha aguantado
los retoques del tiempo,
y su llama azul,
testaruda y pequeña,
no quiere saber nada
del futuro.

sábado, 24 de julio de 2010

Abandonarse

Abandonarse:
vivir con el riesgo
de perderlo todo,
dejar el cuerpo descansar
en otro cuerpo
de huesos y de carne,
que no es el páramo infinito
ni la montaña milenaria.
Depender,
añorar,
mostrar desnuda
la espalda a los puñales,
dejar a los recuerdos
crecer como los niños.

jueves, 22 de julio de 2010

La culpa

No había espacio en la casa
para el remordimiento.
Sentí toda la noche,
la respiración de un tercer cuerpo,
tendido en nuestra cama.

Huí con la serpiente
cuando se hizo de día;
se retorció indefensa
al exponerla al sol,
pálida de vergüenza insoportable.

Por la tarde se fue
como ceniza,
me dejó la resaca
del insomnio
y el intestino irritado.

miércoles, 21 de julio de 2010

Alétheia

Vuestra infelicidad
se cruza delante de la noche
con el vestido ajado
y, vieja amiga de todos
la invitamos a sentarse
a la mesa.
Tal vez su presencia
diera peso a la noche,
como esas horas,
que nacen ya
con el olor de lo muerto.

Bajo el rostro sin maquillar,
maduro,
se adivina la misma materia
que un día os sedujo,
pero hoy su pureza
ataca la piel desprotegida,
con la furia del verano.

Lo que amasteis tanto
no era más que un segundo,
arrancado a la distancia
de cien años luz.


lunes, 19 de julio de 2010

Gran masturbador


Qué extraña combinación
eras,
de sensibilidad y dureza.
La cobertura dulce,
hacía alimentar la esperanza
de que tu alma se dejaría robar
alguna vez,
pero el gusto del sillar
contra los dientes,
al final siempre
nos secaba la lengua.
Jamás sentimos celos de ti,
pues a pesar de ser el padre
de cien hijos,
sabíamos que seguías
siendo célibe.

Me gustaba rodearte de palabras,
te veía crecer,
como una voyeur
de tu pulso onanista.

viernes, 16 de julio de 2010

La dama tímida

Ella desconoce
el arte del tejido
con hilos dorados.
Nunca le interesó
pulir sus modales,
para sacar de sí
la apostura superflua.
Baila en la galería
con los pasos justos
para retener el sol.

Cuando alguien requirió
sus galas de vestir
la frágil intemperie,
ella sólo cedió un manto fino,
transparente,
demasiado íntimo
para el galanteo.
Se quedó la dama
con su tesoro intacto,
al sol del ventanal iridiscente.

Sólo un furtivo,
trepador de azoteas,
la veía en secreto,
gozaba de sus dones,
y la olvidaba a veces
para bajar al suelo.

jueves, 15 de julio de 2010

Los cuervos

No pienses en mi queja,
como el grito de un cuervo,
que parte en dos
la tarde de verano.

También había cuervos,
la tarde en que intentaba
aprender a estar sola.
Esa tarde,
los cuervos y cigarras
me rompieron los tímpanos,
para dejar que el alma
huyera libremente.

Si entonces lloré,
ya lo he olvidado,
hoy escucho a los cuervos
en el mismo paisaje,
con la sorpresa
del que no espera nada.

martes, 13 de julio de 2010

Tu dolor

Ese dolor
que no me pertenece,
no puedo quitarlo
de tus manos.

Gracias por abrirme
las puertas de tu páramo desnudo.
No aspiro a ser en él
más que una sombra
en la que resguardarte.

domingo, 11 de julio de 2010

Veneno

Vestido con su túnica oscura,
reconozco al dolor,
al final de la fila.

Como un bulto más,
espera para entrar
en mi sueño,
y pasar a mi cuerpo
con el alba.
¿Me morderá
la médula espinal
con sus colmillos,
o sólo verterá
su veneno en mi sangre?
Su veneno dulzón,
que embriaga y paraliza.

sábado, 10 de julio de 2010

Mendigo

El pan de este mendigo,
es una palmada de ánimo
en la espalda.
No sabe de dinero,
sólo es una estatuilla
oronda, de ojos achinados
con el estómago lleno.

Quiere asomarse al vértigo
aunque sepa que no le pertenece,
y que, a pesar de haber tocado
el cielo,
mañana otra vez
se sentirá desnudo.

viernes, 9 de julio de 2010

La calma

El país de la calma
no viene en los mapas,
entra y desaparece
como la sombra en el camino.

La calma sólo existe
debajo de los gritos
o pegada a la espalda
de los colores fuertes.
Es asomar
la cabeza al otro lado,
el sueño dulce
del gas en los pulmones;
caminar bajo el sol
en dirección contraria.

jueves, 8 de julio de 2010

Vertical

Es importante
permanecer vertical,
y sacudirse de encima
las arañas.

Tú también puedes
bailar al son de las chicharras,
como cualquier bailarín,
que se ha dejado el alma
guardada bajo llave.

Si logras mantenerte
hasta el almuerzo,
habrás limpiado el camino
para volver mañana.

martes, 6 de julio de 2010

Vacaciones

Las manos que irían a buscarte,
las mantengo ocupadas,
para estar sin mí
al menos unas horas.

Me retiro como un ave
transparente,
o un árbol mudo,
que goza de la brisa.
Quiero dejar descansar
la piel
en el verano,
en el armario alto,
doblada entre las mantas.

domingo, 4 de julio de 2010

Libélula

Como una libélula,
ayer por la noche,
te crecieron alas.
No entiendes por qué
te eligieron
somnolienta, cansada,
con rabia
por haber dejado el día
consumirse.

No llegaste a volar,
sólo prestabas,
la fuerza,
y la energía
para un baile
en el que no importaba
tu cuerpo, inútil para el vuelo.

viernes, 2 de julio de 2010

Sequía

Acostumbradas a la sequía,
racionábamos el agua
como algo natural.
La tierra seca
hería nuestros pies
con la arrogancia de lo inevitable.
Espiábamos el cielo
por la noche,
para llenar nuestras almas,
con su esplendor vacío,
y olvidarnos del sol
por unas horas.

Nuestra casa pequeña
nos cercaba:
la vida recluida
crecía como planta trepadora,
arañaba los muros,
secaba las paredes.
Nuestra flor, si la hubo
fue golosa, de cactus,
concentrada en su néctar.

jueves, 1 de julio de 2010

Infame

Era infame engañar
tu confianza,
tu crédulo abandono
en unos brazos blancos,
sin nervios ni músculos,
brazos como la nieve,
que te empapan,
hasta dejar pegada el alma
a tu camisa.

Pero tú has recorrido
muchas veces
el trayecto del sol,
y sabías ya de infamias
y de juegos.
Lo sabías, ¿Verdad?
Y lo aceptabas,
como una posibilidad
sobre la que nunca escribiríamos

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