Sequía

Acostumbradas a la sequía,
racionábamos el agua
como algo natural.
La tierra seca
hería nuestros pies
con la arrogancia de lo inevitable.
Espiábamos el cielo
por la noche,
para llenar nuestras almas,
con su esplendor vacío,
y olvidarnos del sol
por unas horas.

Nuestra casa pequeña
nos cercaba:
la vida recluida
crecía como planta trepadora,
arañaba los muros,
secaba las paredes.
Nuestra flor, si la hubo
fue golosa, de cactus,
concentrada en su néctar.

Comentarios

Rafael ha dicho que…
A la noche es cuando suelen brillar las estrellas; pero hay días de calor en que, sin una nube en el cielo, una gota pura cae a tus pies. Desaparece en la tierra seca como un sueño que se desvanece; pero no temas, humilde exploradora es de un ejército victorioso venido de más allá del lejano mar.
Meri Pas Blanquer ha dicho que…
Esa tierra seca cruje y se lo bebe todo.

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