La herencia

No es la gloria de Dios,
ni el Ángel;
es el rastro de cosas,
que dejaron los tuyos.
Naturalmente,
yo no soy una de ellos;
perfectamente viva y en activo.
Por eso me ha tocado
la Gracia.
Prepara ahora la espalda
para otro corazón

Comentarios

Entradas populares